Poema a mis venezolanos

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venezolanos sin visa esperan llegar a Ecuador

No es un secreto que, personalmente, la migración de los venezolanos me ha pegado duro. A muchos los conozco y me dejaron un huequito en el corazón. A otros no los conozco, pero he conocido sus historias y me duelen también.

Ayer publiqué un artículo sobre las dificultades que enfrentan los venezolanos que migran debido a las malas costumbres que se hicieron «normales» en nuestro país y en reacción a las burlas y críticas de parte de otros venezolanos que, irónicamente, han sido exitosos en el extranjero.

Hoy dejo este verso para ellos, para los extranjeros que los han recibido con amor y para aquellos que se olvidaron que seguimos siendo vecinos.

Pa’ mi venezolano
que de su patria huyó
Y para el de otras tierras
que bien lo recibió
Para cualquier paisano que al migrante apoyó
Pa’ el hermano «cristiano» que de ellos se burló.

Para el primero, suerte,
y mucha bendición
¿Quién sabe cuánto guarda
tu herido corazón?

Saliste de tu casa
con tu bolso cargado
de un montón de esperanza
y de sueños empolvados.

Te digo a tí mi amigo
que te apoyo y te quiero
Ve allá y «echa pa’lante»
¡Cómete al mundo entero!

Al segundo, cariño
Gracias le doy a Dios
Tu corazón de niño
a mi hermano entendió.

Aun cuando está difícil
también en tu región
auxiliaste a mi hermano y
le diste comprensión.

Saliste de tu casa con tu bolso cargado de un montón de esperanza y de sueños empolvados. Clic para tuitear

Al tercero, las gracias
por identificarte
tu sabes que la crisis
pega por todas partes.

No es fácil despedirse
de amigos, compañeros
de amores y de hijos
pa’ seguir un sendero.

Al último le digo
¡acuérdate papá!
que tu también saliste
buscando mejorar.

Y ahora que te instalaste
que eres exitoso
ves a tu propio hermano
como un zarrapastroso.

¡Ama a tu hermano hijo!
Cual te amas a ti mismo
Nos dijo el que predicas
el Padre Jesus Cristo.

¿Te acuerdas de la historia
del buen samaritano?
Que a un desconocido
brindó calor humano.

Ahora vas y te ríes
porque intenta adaptarse
cuando tú mismo vives
por ahí por otras partes.

Ve y ámalo
aconséjalo
dale tu bendición
Quizás mañana el venga
devolviendo el favor.

¡Te quiero, inmigrante!
pana venezolano
y a todos los latinos
que aman a mis hermanos.

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